Anoche estaba leyendo este artículo y me parece tan relevante lo que este señor dice que me puse a traducirlo al español.
Antes quiero copiarles el pérfil del autor de este artículo:
Okke Ornstein es de los Países Bajos, donde trabajó durante 15 años en el maravilloso mundo de la televisión y la radio antes de querer trasladarse a Panamá. Desde entonces, ha sido perseguida por mafiosos y muchos intentos fallidos se han hecho para que se callara, para echarlo del país o en la cárcel por delitos contra el honor. Publicó el diario Noriegaville y Bananama Republic durante algunos años (una galardonada combinación de periodismo investigativo, sátira, análisis y opinión) hasta que las amenazas fueron empeorando y lo cerró - si no es poque los sitios hubiera sido hackeado. Su obra escrita en Inglés se puede encontrar en publicaciones desde The Narco News Bulletin hasta NewsMax - por el segundo, esquivó el fuego de francotiradores y coches bomba en Kabul, entre otras cosas. Nada de esto le ha impedido convertirse en un consultor para la campaña electoral de Miguel Antonio Bernal, un activista de derechos humanos bien conocido que corre para la alcaldía de la Ciudad de Panamá. Ornstein sigue trabajando como periodista para publicaciones dentro y fuera de Panamá, está escribiendo un libro, trabaja como consultor en medios de comunicación, bienes raíces y el desarrollo sostenible y ejecuta una nueva publicación llamada El Istmo.
Sitio web Okke Ornstein
Y ahora el artículo completo:
Atención Martinelli: Por qué no hacemos negocios en Panamá
Martinelli dice que es por las noticias de la televisión, pero le vamos a explicar las verdaderas razones por las cuales una empresa seria evita hacer negocios en Panamá como si fuera una plaga ...
By Okke Ornstein
Hola Sr. Martinelli!
He leído esta mañana en La Prensa que no tenía muchas cosas buenas que decir acerca de las noticias en la televisión de nuestro país. Usted fue citado diciendo que las noticias son "rojos y de pacotilla", que es igual a decir basura sensacionalista, y que los diversos canales compiten sus ratings "por el vil real, para que el pueblo vea los muertos, atracos y asesinatos ". Y luego castigó a las novelas por su baja calidad.
Tiene razón. Son una porquería. Las estaciones de televisión en Panamá son incapaces de producir ni siquiera un minuto de contenido con calidad. No son sólo los noticieros que nunca nos dicen las verdaderas noticias. Es también la impresionante cantidad de basura que hacen pasar como entretenimiento. Su alcalde, Bosco el payaso, con sus actuaciones como el hombre bailarín de Telemetro o sus dudosas ventas de bienes raíces y perfumes – No tengo mas que decir. Me temo que no va a cambiar. Eso es justo lo que se obtiene con la televisión comercial y sin un medio de comunicación público del que hablar. Los imbéciles que manejan estas estaciones no van a invertir en la calidad, ni permitir que ningún talento salga a la superficie ya que quedarían expuestos como los verdaderos manzanillos que realmente son. Usted, Sr. Martinelli, es dueño de 22 acciones de TVN, por lo que tal vez usted mismo pudiera hacer algo al respecto. Pero lo dudo. Como usted sabe muy bien por su propia trayectoria en los negocios: la basura vende, o no se verían tantos anuncios del Super99 en el mismo horario en que pasan esos programas de pacotilla que usted condena ahora. De todos modos. En la misma nota de La Prensa, también lo citaron diciendo que “los empresarios no quieren invertir en Panamá por la violencia que se refleja en los medios”. Esto, con el debido respeto, me hizo preguntarme, en cierto modo, si todo está realmente en orden arriba, quiero decir, en su cabeza? Porque déjeme informarle: a pesar de todos sus discursos sobre que "Panamá está abierto para los negocios", yo evito hacer negocios en Panamá, como si fuera una plaga y les recomiendo fuertemente a otros no invertir aquí. Ni siquiera voy a abrir una cuenta en uno de esos bancos locos. Para el negocio en el que estoy involucrado nos incorporamos en Inglaterra, aunque está siendo ejecutado desde aquí, para no tener que lidiar con la burocracia y poquerías de su país. Y eso no es porque yo – u otros empresarios - vean a gente muerta en las noticias. Usted puede ver eso en cualquier otro lugar del mundo y su declaración de que alejaría inversionistas es un poco absurda, si se me permite decirlo. La verdadera razón es, Sr. Martinelli, que usted no sabe lo que esta haciendo. Primero, que el sistema jurídico es una porquería. Es corrupto, poco profesional y cargado de jugarretas políticas. No lo estoy inventando, es lo que diversas organizaciones internacionales dicen también, empezando, por ejemplo, por problemas como las duras condiciones carcelarias y malos tratos por guardias de la prisión, la detención preventiva prolongada, la corrupción (un fiscal de La Chorrera implicado en un embrollo de una extorsión es convertido en un héroe por usted), la ineficacia, y la manipulación política del sistema judicial (usted conoce todo acerca de eso, no es así?), la presión política sobre los medios de comunicación (igual aquí), la discriminación y la violencia contra la mujer, el tráfico de personas, la discriminación contra las comunidades indígenas de Panamá, y el trabajo infantil. Tenemos más policías por 100,000 habitantes que cualquier otro país en el hemisferio, pero sólo utilizamos una quinta parte del presupuesto en el sistema judicial. Y nuestra Corte Suprema, ese manicomio judicial en Ancón, alberga un juez que ni siquiera puede ingresar a los EE.UU. a causa de sus favores a los narcotraficantes, la venta de consulados, las relaciones con Jean Figali y cualquiera otra cosa en la que pudo estar involucrado. Le deseo suerte consiguiendo justicia en ese pozo de serpientes.
He visto su sistema jurídico trabajando, Sr. Martinelli, en muchas ocasiones. Es como ver una de esas telenovelas de pacotilla que detesta tanto, pero asusta más. Se violan sistemáticamente las normas del debido proceso, a menudo parecen no tener conocimiento de las leyes, toman decisiones a su antojo y la palabra "corrupción" apenas basta para describir el modus operandi del poder judicial. Deberían subastar sus veredictos en Ebay. Incluso he visto a un juez dormido durante un juicio a narcotraficantes de alto perfil. No es broma. Por supuesto que fue después de almorzar con el jefe de la DEA en Panamá, por lo que ya le habían dicho a qué veredicto llegar.
Si usted piensa que yo o cualquier otro extranjero debe hacer negocios en Panamá, en las circunstancias actuales, está francamente fuera de sus casillas, Sr. Martinelli. ¿Por qué debería someterme voluntariamente a un sistema en el que el cumplimiento de un contrato podría tomar años y únicamente si se pagan todas las coimas necesarias - en pocas palabras, en un país en el que no estoy protegido por el derecho legal? Y no son sólo los jueces, alguien debe hacer una lista de todas las personas que trabajan para los jueces, ya sabe, los secretarios y los demás (la mayoría de las veces miembros de familia y amigos), porque son a menudo los que cobran cantidades substanciales de dinero si quiere que le atiendan su caso en los próximos cinco años o así. Hablando de la corrupción: Esta es la segunda razón por la que nadie debería invertir aquí y por la cual nadie invirtió en sus bonos del gobierno recientemente. Desde policías coimeando, El Toro y sus licencias de casino y PECC y el CEMIS y ahora los ladrones que se llaman "legisladores" - y eso incluye a los de su propia alianza gobernante, Sr. Martinelli - sorprendidos con las manos en la masa en el embrollo del FIS, e incluso usted mismo con sus patéticas camisas bordadas - la corrupción no es algo que se alimenta del sistema panameño, ES el sistema panameño. ¿Por qué iba yo a querer hacer negocios en un lugar donde todo el mundo está buscando un soborno, venderse, comprarse o ser un vendido? Y eso me lleva a la tercera razón por la cual es mejor evitar Panamá: El clima empresarial es demasiado asqueroso. El juega vivo es la ley en este lugar. Usted no puede realmente confiar en nadie, las reglas pueden cambiar a mitad del juego y, sobretodo, el empresario extranjero es simplemente visto como una fuente de dinero fácil. Las disputas de negocios que son resueltas en países normales por mediadores, en Panamá son tratados como casos penales o peor. No es de extrañar, que a su vez esto atraiga a un gran cantidad de delincuentes y estafadores extranjeros que son, básicamente, libres de hacer lo que quieran después de haber conseguido su permiso de residencia por medio de coimas. Perfecto para el turismo! Por supuesto, todos quieren quedarse en un centro turístico de buceo en Nombre de Dios, propiedad de un fugitivo, violador de niños, ¿verdad? Además de eso, el sector empresarial local es, como usted sabe muy bien, dirigido por un puñado de familias oligarcas y si no les lames las botas a ellos y a su política no llegaras a ninguna parte en este país. Sería muy distinto si esta élite fuera al menos ligeramente empapada en aspectos morales y espirituales, pero ese no es el caso. La familia más rica de Panamá, por ejemplo, ha logrado que tengamos un aeropuerto internacional, en el cual los cigarrillos tax-free son más caros que los vendidos en la tienda local y no se puede comprar un periódico en cualquier lugar, y mucho menos un libro. Una combinación única que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Le puedo ofrecer estas, pero niguna otra característica que atraiga a alguien. Digo, Hub de las Américas - ¿En serio?
Hablando del aeropuerto, justo antes de Navidad hubo una delegación comercial neerlandesa en Panamá, que consistieron principalmente en compañías multinacionales de construcción y desarrollo. Ya sabe cómo son estas personas: Una cosa sale mal y se acabó. Así que fueron detenidos por los policías estúpidos y retrasados en el control de seguridad del aeropuerto de Tocumen y estaban - después de un vuelo de 11 horas y todo el control de seguridad que viene con él - cabreados totalmente con Panamá incluso desde antes de llegar a la ciudad. "Claro que es bello", uno fue citado diciendo después de recorrer el país. "Pero también lo son las Bahamas. O Bali. Y Miami tiene una playa limpia en la ciudad, es más barata y más accesible." Traguese eso, señor Martinelli. Ah, y tampoco les gustaron todos esos escándalos de corrupción. Entiende? Se cansaron de Panamá antes de siquiera tener la oportunidad de ver las noticias de las que tanto se quejaba! He de confesarle, Sr. Super 99, que a veces me pregunto si usted toma esta tarea de gobernar un país en serio. Tome todo este alboroto acerca de la seguridad. Con tantos policías en las calles vestidos y armados como si la Tercera Guerra Mundial estubiera a punto de comenzar, me pregunto si están ahí en caso tal de que el 40% de la población, que son pobres, se enojen porque usted no le ha puesto un fin a la obscena y extrema riqueza en Panamá? Sin embargo, a pesar de sus grandes armas y masculinas gafas de sol, todos estos policías parecen servir unicamente para un golpe a una banda de narcotraficantes de pandillas rivales, revisar las placas de los carros en los interminables puntos de control y pedir coimas a conductores de carros. Es bonito tener infraestructuras y carreteras y todo eso, pero cual es el punto si cruzar cualquiera de los puentes que atraviesan el Canal significan que tienes que quedarte atascado en el tráfico porque los policías quieren meterse dinero en sus bolsillos? ¿Y por qué, si la seguridad es tan importante para usted, está usted rodeandose de Norieguistas de alto rango que han causado a Panamá las décadas más inseguras en la historia del país? ¿Qué hacen Gustavo Pérez y Eric Espinosa en un "gobierno de cambio"? ¿Qué hace Asunción Gaitán en Panamá, me puede explicar? ¿Y por qué está el Ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, hablando por teléfono directamente con Noriega? Así que, señor Martinelli, usted puede viajar todo lo que quiera y tratar de mercadear a Panamá, con sus lemas super-gallos, "Panamá está abierto para los negocios", pero francamente, su producto es una basura. Recientemente, General Electric se saltó a Panamá y en cambio se instaló en Chile, porque no se les permitía traer a personas capacitadas que necesitaban y no podían encontrarlas localmente. ¡Qué sorpresa, ¿verdad, en un país donde la Universidad Nacional está encabezada por un charlatán cuyo doctorado es falso y que se involucra en la venta de títulos falsos? Ya ve usted, Sr. Martinelli, no hago negocios aquí, porque no quiero que me contaminen mis actividades legítimas con toda la basura que usted permite y hasta causa en este país.. Yo no quiero ser vulnerable y desprotegido de los tiburones que usted reproduce en este estanque. Yo no quiero ser parte del mal olor del blanqueo de dinero y la evasión impuestos que sopla desde los archivos del Registro Público. Esas son las razones y no tienen nada, absolutamente nada que ver con lo que está en la televisión. Por lo tanto, deje de hablar ahuevazones, señor Presidente.